Michael Carrick sobrevive. Por ahora.
Manchester United decidió darle al entrenador inglés una nueva oportunidad para intentar revertir una crisis que ya acumula ocho partidos consecutivos sin victorias en todas las competiciones. Carrick continuará al frente del equipo y dirigirá el duelo del próximo sábado ante Chelsea en Stamford Bridge.
La determinación llega apenas dos días después del durísimo 0-3 sufrido ante Bournemouth en Old Trafford, un resultado que dejó al técnico prácticamente al borde de la destitución. Rayan, Marcus Tavernier y Evanilson marcaron los goles de una derrota que volvió a exponer las enormes dificultades del United.
Pero la directiva eligió no ejecutar el cambio.
Carrick dirigió normalmente el entrenamiento de este martes en Carrington y recibió margen para preparar el siguiente compromiso.
No significa que su puesto esté asegurado. Significa que tiene otra oportunidad.
Ocho partidos sin ganar y apenas un punto sobre el descenso
El contexto explica por qué su continuidad estuvo realmente en discusión.
Manchester United ocupa el puesto 16 de la Premier League y está apenas un punto por encima de la zona de descenso. Además, solo ha conseguido dos victorias en 12 partidos esta temporada, según el balance publicado por The Guardian.
La derrota contra Bournemouth extendió a ocho encuentros la secuencia sin triunfos del equipo. Antes, el United también había sufrido un contundente 4-1 frente al Como por Champions League, partido después del cual Carrick calificó la actuación como inaceptable.
El deterioro deportivo ha sido tan profundo que la permanencia del entrenador fue analizada el lunes en Carrington.
Jason Wilcox, director de fútbol, y Omar Berrada, CEO del club, mantuvieron conversaciones sobre el futuro del técnico tras la derrota ante Bournemouth.
La conclusión, al menos de momento: Carrick continúa.
Chelsea puede convertirse en su partido más importante
El margen, sin embargo, parece mínimo.
Sky Sports informa que Carrick recibió la oportunidad de cambiar la dinámica y estará en el banquillo frente al Chelsea. Incluso plantea que una victoria en Stamford Bridge probablemente sería suficiente para sostenerlo a corto plazo, aunque las dudas respecto a su futuro continuarían.
Associated Press va todavía más lejos y describe la situación como una lucha partido a partido por conservar el cargo.
Por eso, Chelsea deja de ser simplemente la siguiente fecha del calendario.
Puede convertirse en el examen que determine cuánto más dura Carrick en Old Trafford.
Eddie Howe aparece detrás de Carrick
Manchester United tampoco ha dejado de estudiar alternativas.
The Guardian señala que Eddie Howe es actualmente el candidato preferido de Jason Wilcox en caso de que finalmente se produzca un cambio. Howe dejó Newcastle a finales de julio y estaría dispuesto a considerar el puesto si recibe una propuesta.
También han aparecido los nombres de Julian Nagelsmann, Unai Emery y Antonio Conte. El caso de Emery presenta una dificultad adicional: Aston Villa podría exigir alrededor de 20 millones de libras de compensación, mientras que contratar a Howe supondría aproximadamente 3 millones, según The Guardian.
No existe, sin embargo, ningún acuerdo anunciado con un sustituto.
El caso Bruno Fernandes añade todavía más tensión
Carrick también llegará a Stamford Bridge con otra decisión incómoda sobre la mesa.
El entrenador dejó a Bruno Fernandes en el banquillo durante los 90 minutos contra Bournemouth y explicó que fue una decisión exclusivamente futbolística. El episodio llamó todavía más la atención porque el portugués había criticado aspectos tácticos después del 4-1 sufrido frente al Como.
La Premier League aporta un dato que dimensiona la ausencia: desde el primer encuentro de Carrick en enero, Fernandes acumula 14 asistencias y 96 ocasiones creadas, los mejores registros de cualquier jugador de las cinco grandes ligas europeas durante ese periodo.
Ahora Carrick deberá decidir si devuelve a su capitán al once justamente cuando más necesita una reacción.
Manchester United ha elegido no despedirlo todavía. Pero después de ocho partidos sin ganar, una clasificación peligrosamente cercana al descenso y varios candidatos estudiados por la dirigencia, el mensaje resulta evidente:
Carrick sigue en Old Trafford, pero el sábado ante Chelsea puede empezar —o terminar— su última oportunidad.
