Nuevas reglas del fútbol para el Mundial 2026

NUEVAS REGLAS ARBITRALES

Las nuevas reglas del fútbol tendrán un fuerte impacto en el Mundial 2026. El Consejo de la FIFA aprobó aplicar dos cambios impulsados por la IFAB: tarjeta roja para jugadores que se tapen la boca en una confrontación con un rival y expulsión para quienes abandonen el campo en protesta por una decisión arbitral. También habrá una doble limpieza de tarjetas amarillas, mayor margen del VAR, medidas contra la pérdida de tiempo, control más estricto en sustituciones y una regla que obliga a futbolistas atendidos en cancha a salir por un minuto. No todo nace del Congreso de FIFA: las Reglas del Juego las modifica la IFAB, mientras FIFA decide su aplicación en el Mundial.

Nuevas reglas del fútbol: FIFA aplicará cambios fuertes en el Mundial 2026

Las nuevas reglas del fútbol ya tienen escenario principal: el Mundial 2026. A 44 días del inicio del torneo, el Consejo de la FIFA aprobó en Vancouver la aplicación de cambios disciplinarios y reglamentarios que apuntan a reducir conductas discriminatorias, proteger al árbitro y mejorar el ritmo de los partidos. La decisión se tomó antes del 76.º Congreso de FIFA, pero el punto clave es técnico: quien modifica las Reglas del Juego es la IFAB, organismo que regula el reglamento mundial. FIFA, en este caso, aprobó que esas medidas se usen en la Copa del Mundo.

Tarjeta roja por taparse la boca en una confrontación

El cambio más mediático será la posible tarjeta roja para jugadores que se tapen la boca al hablar con un rival en una situación de confrontación. La regla no castiga cualquier gesto aislado ni una charla normal entre compañeros. Apunta a los cruces verbales con adversarios cuando el jugador intenta ocultar lo que dice. La aplicación quedará a criterio del organizador de la competición y del árbitro, pero FIFA ya confirmó que se usará en el Mundial 2026.

La medida busca combatir expresiones discriminatorias que no pueden comprobarse con lectura de labios o cámaras. El antecedente que aceleró el debate fue el cruce entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior en Benfica vs Real Madrid por Champions League. En ese caso, el jugador argentino fue sancionado por conducta homofóbica, aunque la denuncia inicial giró alrededor de un posible insulto racista. El gesto de cubrirse la boca quedó en el centro del caso y empujó una respuesta normativa más dura.

Abandonar la cancha por protesta también podrá costar una roja

Otra regla fuerte apunta a los jugadores que abandonen el campo en protesta por una decisión arbitral. Desde el Mundial, el árbitro podrá expulsar al futbolista que deje la cancha como acto de presión contra una decisión del juez central. La norma también alcanza a entrenadores o miembros del cuerpo técnico que inciten a sus jugadores a retirarse del partido.

El cambio tiene una lectura clara: FIFA e IFAB quieren evitar que una protesta colectiva rompa el desarrollo del juego. Si un equipo provoca la suspensión definitiva del partido, la consecuencia puede ser todavía más grave. La IFAB estableció que, en principio, el equipo responsable perderá el encuentro por abandono o incomparecencia deportiva.

Amarillas se limpiarán dos veces durante el Mundial

El Mundial 2026 tendrá 48 selecciones y una ronda eliminatoria adicional. Por eso, FIFA ajustó el manejo de las tarjetas amarillas. Las amonestaciones simples se cancelarán después de la fase de grupos y volverán a borrarse después de los cuartos de final. La idea es reducir el riesgo de que una figura se pierda una semifinal o una instancia decisiva por acumulación arrastrada desde partidos anteriores.

La sanción por doble amarilla no desaparece. Un jugador todavía podrá ser suspendido si recibe dos tarjetas dentro de un mismo tramo competitivo. La diferencia está en el reinicio del conteo. Primero se limpiará al terminar la fase de grupos. Después se hará otra limpieza tras los cuartos de final, si el jugador solo arrastra una amarilla.

Menos pérdida de tiempo: arqueros, laterales y saques de meta

La IFAB también reforzó las reglas contra la pérdida de tiempo. El arquero que controle la pelota con las manos o brazos por más de ocho segundos será sancionado con un tiro de esquina para el rival. El árbitro contará de forma visible los últimos cinco segundos con la mano levantada. Ya no se trata solo de una advertencia verbal: el castigo entrega una pelota parada peligrosa al adversario.

Los laterales también tendrán mayor control. Si un equipo demora de forma injustificada un saque de banda, el árbitro podrá iniciar una cuenta visual de cinco segundos. Si el saque no se ejecuta en ese tiempo, la posesión pasará al rival. El objetivo es eliminar pausas artificiales cuando un equipo busca enfriar el partido.

El saque de meta tendrá una consecuencia incluso más dura. Si un jugador retrasa de manera injustificada la ejecución, el árbitro hará el conteo de cinco segundos. Si el equipo no saca, el rival recibirá un tiro de esquina. Esta medida apunta directamente a los equipos que usan cada reinicio defensivo para gastar segundos.

Cambios más rápidos y lesionados fuera por un minuto

Las sustituciones también tendrán reloj. El jugador reemplazado deberá salir del campo en un máximo de diez segundos desde que se anuncia el cambio. Si no lo hace, el sustituto no podrá ingresar hasta la primera interrupción posterior a un minuto de juego. La sustitución no se cancela, pero el equipo queda temporalmente con un futbolista menos.

La atención médica en cancha también cambia. Salvo excepciones, el jugador que sea atendido dentro del campo o provoque una detención por lesión deberá salir y permanecer fuera durante un minuto después de que se reanude el juego. La excepción principal aparece cuando la lesión nace de una infracción física sancionada con amarilla o roja para el rival. En ese caso, el futbolista afectado puede quedarse si la atención lo permite.

VAR ampliado, cámaras corporales y autoridad del capitán

El VAR tendrá más margen en decisiones concretas. Podrá intervenir en una roja nacida de una segunda amarilla claramente incorrecta. También podrá ayudar en casos de identidad equivocada, cuando el árbitro sancione al jugador incorrecto. Además, cada competición podrá permitir revisión de un córner mal concedido, siempre que se pueda corregir de inmediato y sin frenar el reinicio.

Las competiciones también podrán usar cámaras corporales en árbitros, asistentes y cuarto árbitro. El organizador deberá suministrar las cámaras y controlar el material. Las imágenes y el audio podrán usarse con fines disciplinarios, pero no se permitirá transmitir las comunicaciones del VAR. Es una medida de control, no un recurso televisivo libre.

Otra línea va hacia el modelo de “solo el capitán”. Las competiciones pueden aplicar guías para que el diálogo con el árbitro se ordene alrededor del capitán. Desde el 1 de julio de 2027, ese protocolo será obligatorio para todas las competiciones. La intención es reducir rondas de protesta y mejorar la relación entre jugadores y árbitros.

Qué cambia realmente para los partidos

El cambio no es solo disciplinario. Afecta la forma de competir. Los jugadores tendrán menos margen para protestar, perder tiempo o esconder insultos en cruces verbales. Los arqueros deberán soltar antes la pelota. Los equipos que demoren saques pueden regalar posesiones o córners. Los técnicos deberán medir mejor cualquier protesta colectiva, porque incitar una salida del campo puede tener castigo directo.

También habrá un impacto táctico. Un jugador sustituido que tarde en salir puede dejar a su equipo con diez durante una fase del partido. Un futbolista atendido por una molestia leve puede quedar fuera un minuto y romper una estructura defensiva. Un córner por demora del arquero o saque de meta puede convertirse en ocasión de gol sin que exista una jugada ofensiva previa.

La lectura final es clara: FIFA e IFAB quieren partidos con menos interrupciones y más autoridad arbitral. La regla de taparse la boca será la más polémica, porque exige interpretar intención y contexto. En cambio, las medidas de tiempo son más objetivas y pueden cambiar hábitos muy instalados. El Mundial 2026 será el laboratorio más visible de este nuevo paquete reglamentario.