Nottingham Forest se impuso 2‑1 sobre West Ham United este 6 de enero de 2026 en el London Stadium, en un partido de la 21ª jornada de la Premier League 2025‑26 que marcó un vuelco importante en la lucha por la permanencia. Forest, dirigido por Sean Dyche, supo remontar tras un autogol inicial de West Ham y sellar la victoria con un penal en el final del encuentro, extendiendo el mal momento de los locales.
Duelo equilibrado con remontada y polémica decisiva
El encuentro arrancó con West Ham United tomándole la iniciativa, pero la apertura del marcador llegó tras un autogol de Murillo, que puso momentáneamente al local en ventaja. Nottingham Forest reaccionó desde el descanso y logró empatar con un tanto de Nicolás Domínguez en el minuto 55, obligando a West Ham a replantear su estrategia ofensiva.
El momento clave ocurrió sobre el final del partido: tras un choque entre el portero de West Ham, Alphonse Areola, y Morgan Gibbs‑White, el árbitro, tras revisión del VAR, señaló un penalti que Gibbs‑White transformó al 89’, desatando la celebración de Forest y el silencio en el London Stadium.
Impacto en la tabla y la crisis de West Ham United
Con este resultado, West Ham queda en la 18ª posición de la tabla con apenas 14 puntos tras 21 partidos, extendiendo su racha sin victorias a diez encuentros, lo que agrava su situación en la lucha por evitar el descenso. La derrota también profundiza la presión sobre su entrenador Nuno Espírito Santo, cuya permanencia está cada vez más cuestionada por la afición y la prensa inglesa.
Por su parte, Nottingham Forest se coloca con 21 puntos, alejándose momentáneamente de los puestos de descenso y recuperando confianza luego de romper una racha negativa que incluyó varios partidos sin ganar. Esta victoria es clave en un contexto donde cada punto suma en la lucha por la permanencia.
Críticas, reacción y contexto para ambos equipos
La decisión del penalti final fue objeto de controversia dentro y fuera de la cancha. Jugadores de West Ham, incluido Tomáš Souček, criticaron la decisión, calificándola de exagerada y argumentando que no cumplía con el umbral de “claro y obvio” para intervención del VAR, lo que generó debate en redes y medios británicos.
Además, este resultado agrava la crisis de West Ham United, con analistas señalando que el club podría caer a la Championship si no cambia su rumbo, destacando problemas organizativos y falta de identidad futbolística que ya se han reflejado durante la temporada.
