Un penal terminó convirtiéndose en una de las imágenes más polémicas del Mundial Sub-15 de la FIFA. El arquero de Bolivia decidió no intentar detener un lanzamiento desde los once metros ante Inglaterra y se quedó junto a uno de los postes, en señal de protesta por una decisión arbitral que desató la indignación del equipo sudamericano.
El encuentro terminó 3-2 a favor de Inglaterra y se disputó este viernes 30 de octubre en Azerbaiyán, dentro del FIFA Under-15 World Cup & Festival 2026.
La polémica apareció en los minutos finales, cuando el árbitro sancionó un penal a favor del conjunto inglés. Los futbolistas bolivianos reclamaron que la infracción se había producido fuera del área y consideraron injusta la decisión.
La reacción del guardameta fue inmediata: en lugar de colocarse en posición para intentar detener el lanzamiento, permaneció junto al poste mientras el jugador inglés ejecutaba el disparo y convertía el tanto.
La jugada que provocó la protesta boliviana
La acción comenzó con una proyección ofensiva de Inglaterra. Un futbolista británico avanzó hacia el área y fue derribado por un defensor boliviano.
Los jugadores sudamericanos reclamaron que el contacto se había producido fuera del área penal. Sin embargo, el árbitro consideró que correspondía señalar la pena máxima.
La decisión generó una fuerte protesta y el arquero boliviano manifestó su desacuerdo de una manera poco habitual: se apartó de la posibilidad de intervenir en el lanzamiento.
El balón terminó en el fondo de la red y el marcador quedó 3-2.
Tras la anotación, varios jugadores de Bolivia se dirigieron al árbitro para reclamar. También se produjeron discusiones con futbolistas ingleses y momentos de tensión entre integrantes de ambos equipos.
La secuencia rápidamente comenzó a circular en redes sociales y medios deportivos internacionales.
FIFA espera los informes oficiales
La controversia todavía no tiene una resolución disciplinaria definitiva.
Según la información publicada por The Independent, la Asociación Inglesa de Fútbol fue consultada sobre el episodio, mientras que la FIFA esperaba recibir el informe del delegado del encuentro antes de determinar si correspondía adoptar alguna medida adicional.
Por tanto, no existe todavía una decisión oficial que establezca sanciones por lo ocurrido ni una resolución disciplinaria sobre la actuación arbitral.
La discusión se concentra en dos aspectos: la ubicación exacta de la infracción y la reacción de los futbolistas bolivianos después de la decisión.
Inglaterra ya había protagonizado otra polémica en el torneo
El episodio ante Bolivia no fue el primero que involucró a la selección inglesa en esta competición.
Días antes, su encuentro frente a la República de Irlanda terminó abandonado después de que jugadores ingleses se retiraran del campo tras denunciar un supuesto comentario racista.
La FIFA confirmó que estaba al tanto del incidente y que recopilaría los informes oficiales para remitir el asunto al comité disciplinario independiente.
Es importante precisar que se trata de una denuncia que se encontraba bajo investigación, no de una sanción definitiva contra algún futbolista.
La sucesión de estos acontecimientos ha colocado a Inglaterra en el centro de dos episodios polémicos durante el mismo torneo.
Una derrota que deja más preguntas que fútbol
El resultado oficial fue Inglaterra 3-2 Bolivia, pero la imagen que terminó recorriendo el mundo fue la del guardameta boliviano negándose a intentar detener el penal.
La protesta refleja el nivel de inconformidad del equipo sudamericano con una decisión arbitral que considera determinante para su eliminación.
Ahora habrá que esperar los informes oficiales y cualquier pronunciamiento de la FIFA.
Un penal, un arquero que decidió no intervenir y una clasificación marcada por la controversia: el Mundial Sub-15 vuelve a quedar bajo los reflectores
